Aunque no lo crean los aviones pueden soportar, sin que nada les suceda a los pasajeros, el impacto de cargas eléctricas sin mayor problema, tal y como las leyes de la física y diversos expertos en aviación afirman. De hecho, las estadísticas demuestran que todos los aviones reciben el impacto de un rayo por cada cada 1.000 horas de vuelo aproximadamente. Y, desde hace más de cincuenta años, todos los soportan sin ningún inconveniente.
Un ejemplo...
Un ejemplo...
Los pasajeros del vuelo ERKL743 vivieron un momento de zozobra segundos después de que su Boeing 777-300 despegara en medio de una tormenta eléctrica. Es que un fulminante rayo impactó de lleno sobre la aeronave holandesa que partía desde el aeropuerto de Amsterdam con destino Lima, Perú. El hecho quedó registrado gracias a la grabación hecha por el canal de YouTube Valk Aviation. El video muestra cómo el avión recibe el impacto del rayo y la descarga continúa su trayecto por una de las alas del Boeing sin afectarlo en absoluto. En pocas horas, el video recorrió el mundo, sobre todo Lima, donde los pasajeros no podían creer lo que ocurrió con su vuelo una vez que aterrizaron.
¿Porque sucede esto?
El secreto se resume en la jaula de Faraday, uno de los hallazgos del físico Michael Faraday, quien realizó numerosos estudios sobre el comportamiento de los campos eléctricos en diversas situaciones. La teoría detrás de esta jaula afirma que:
El campo electromagnético en la región interior de un conductor es cero, anulando el efecto de los campos externos que puedan afectar al conductor.
Esto se debe, en parte, a que los portadores de carga se sitúan siempre en la zona exterior del conductor, por lo que la corriente eléctrica (movimiento de electrones) tendrá lugar también en la misma región. Es decir: si tenemos un balón hecho de material conductor, los electrones se situarán siempre en la superficie de este y la corriente eléctrica nunca penetrará al interior. Una jaula de Faraday es una caja metálica que protege de los campos eléctricos u estáticos.Se emplean para proteger de descargas eléctricas, ya que en su interior el campo eléctrico es nulo